Lunes, 22 de ene de 2018
Valledupar, Colombia.

Charles King

La champeta es un ritmo que nació hace más de treinta años en San Basilio de Palenque, Colombia, el primer pueblo libre de América al que escapaban los africanos en la época de la conquista, que consiguió conservar su lengua, comida, baile y cultura. Este fenómeno musical mezcla ritmos del continente africano como el highlife, el soukous o la mbquanga. En Colombia, se la conoce como champeta criolla.

Y es a través de la champeta que conectamos con Charles King. Alto, piel de ébano y con un gorro de hilo que esconde su cabello de rastas, el artista nos habla por primera vez sobre su trabajo y de las raíces de la champeta. King es uno de los artistas de la vieja guardia de este ritmo, que reivindica las raíces africanas de este género. Empezó en el mundo de la música en los años 80 con el conocido grupo ‘Anne Swing’ y en los 90 dio comienzo a su carrera como solista. Treinta años después, Charles busca dignificar un género estigmatizado por las clases altas y medias colombianas. “Mucha gente utilizaba la palabra ‘champetúo’ como insulto o para discriminar a las personas de estratos más pobres y de características afrodescendientes”, afirma.

El artista es uno de los pioneros de este ritmo cuyos temas narran historias de supervivencia, exclusión social, denuncian el racismo, la hipocresía de la sociedad y hasta juega con el doble sentido en clave de humor en algunos de sus temas como El Chocho y El Martillo, donde ironiza sobre la doble moral del país. Y siempre los pies en la tierra, sin perder nunca la perspectiva de la realidad del mundo que lo rodea. “Toda mi música tiene un componente social y es mi forma de llegar a la gente”, nos cuenta mientras tararea uno de sus temas llamado Apartheid. “El racismo está vivo y desgraciadamente vivimos en una sociedad donde todavía hay gente que rechaza a la gente por el color de su piel” añade.

Charles cree firmemente que los artistas tienen un rol importante de ‘recomposición social’ y considera que su champeta tiene algo de revolucionaria. Canciones como Candidato elegido, La Rebelión, La novia blanca o El Pelo Rucho tocan temas tan diversos como la corrupción y la discriminación racial. Lo que busca el cantante es también ser un medio para dar voz a los que no la tienen.

“Es irónico, en Cartagena la champeta se rechaza, pero cuando llegan las elecciones todos los políticos la utilizan porque saben que es una forma de acceder a las grandes masas y nos quieren utilizar a los artistas de champeta. Cuando los políticos consiguen el puesto, se olvidan de todo” afirma.

El artista también es conocido con el nombre del ‘Palenquero fino’ porque es su forma de dar orgullo a San Basilio de Palenque, de sentirse africano y reconocer la dignidad de un pueblo trabajador y luchador. “Quiero retomar la identidad y el orgullo por Palenque ya que hay gente que se ha llegado avergonzar de sus orígenes” y añade firme que “Palenque es el África de Colombia, donde la música es el alma del cuerpo”.

La música lo es todo para Charles y nos recalca que existe una diferencia entre la champeta criolla (la champeta original) y la champeta urbana. Esta última nada tiene que ver con los orígenes de este ritmo y tiene más de reguetón que de champeta. “La diferencia está en la guitarra y las nuevas generaciones la han perdido, al igual que su esencia e identidad. No están dignificando la champeta”, señala el cantante.

Ese sentimiento de dignificar su música y mantener las raíces es el motor que también motiva e inspira al cantante. En Bogotá, donde actúa en una serie de conciertos que conmemoran el mes de la Afrocolombianidad, nos confiesa también la gran influencia de la música africana, de la que ha bebido durante toda su vida y de la que nunca se ha desconectado. “Todos los que hacemos champeta de verdad, la vieja guardia, estamos influenciados por la música africana. En Cartagena hay un lugar donde se reúne la colonia palenquera y ni siquiera escuchan mi música sino música africana”, admite King.

Y es ahí, en la búsqueda de esa conexión donde Charles King quiere llegar a la gente con su trabajo, no solo en Colombia sino en el mundo. Ya ha llevado su arte y talento a países como Estados Unidos o Venezuela, pero nos confiesa que es el continente lo que todavía tiene pendiente. “La música es universal, pero la música africana es parte de la nuestra”. Un artista sin duda para no perderse.

 

Sandra Quiroz

@Quirozpo 

Más información acerca de esta publicación: La entrevista con el cantante de champeta, Charles King, “La música africana es parte de la nuestra”, fue publicada originalmente en Afribuku, un portal dedicado exclusivamente a las culturas africanas y afrodescendientes. Su autora, Sandra Quiroz, es comunicadora social y periodista. Ha trabajado para diferentes medios de comunicación en prensa y televisión en España y en países como Mozambique, Etiopía o Bolivia. En la actualidad es la editora de Afribuku.

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