Miércoles, 29 de mar de 2017
Valledupar, Colombia.

Lucía González en la Escuela Vallenata de Paz / Foto: Archivo: PanoramaCultural.com.co

La tarea de construir la paz en Colombia debe realizarse a través de la Cultura. Está idea simple y poderosa fue transmitida durante el ciclo de conferencias de la Escuela Vallenata de la Paz por Lucía González, directora del Museo Casa de la Memoria de Medellín.

“La sociedad es la que tiene que construir la paz”, expresó la ponente en una presentación que destacó el gran potencial de la sociedad vallenata -con sus expresiones artísticas y culturales- para replantearse nuevas metas y grandes logros.

Sin embargo, construir paz requiere una gran introspección y un esfuerzo colectivo que va mucho más allá del simple deseo de perdonar e iniciar una nueva etapa. “Hay que preguntarse qué hay en la cultura que nos impide vivir en paz”, expresó Lucía González.

Una de las formas de entender lo que ha sucedido en las últimas décadas es revisitar la historia con ojos críticos. “La memoria es mirar el pasado para construir el futuro –explicó la directora–: Es necesario contar nuestra historia antes de que lleguen los historiadores. Esta historia no tiene que ser la de los académicos. Tenemos que apropiarnos de esa historia”.

Ese viaje por la memoria debe ayudar las regiones de Colombia a superar los 3 males que Gabriel García Márquez describe tan bien en su obra “Cien años de soledad”: (1) la peste del olvido, (2) la locura de la venganza y (3) la ignorancia de nosotros mismos.

Según Lucía González, superar estos 3 males debe hacerse con una profunda revisión de los patrones de conducta. Debe, por ejemplo, desaparecer esa tendencia a engrandecer o achicar el vecino. “Todavía creemos que tenemos que rendir pleitesía a unas clases sociales –aseguró la ponente y más adelante añadió–: Nadie tiene que sentirse menos”.

En ese trabajo por la paz, la equidad e igualdad son primordiales. “Esta guerra no se da porque hay unos buenos o unos malos”, explicó la directora de la Casa de la Memoria de Medellín aludiendo a los privilegios y resentimientos causados por las clases y estratos sociales.

Pero también es necesario construir  civismo y consciencia para facilitar la convivencia y el respeto. “Tenemos que construir una sociedad capaz de exigir sus derechos, capaz de no dejarse comprar”, explicó Lucía González.

Ante todo esto, la Cultura es la clave. “La cultura nos salvará –manifestó la ponente–. El arte es un medio muy importante para transformar la cultura. El arte nos une en la diferencia”.     

La experiencia del Museo Casa de la Memoria en Medellín es un ejemplo de que, a través de las expresiones artísticas, se puede superar muchas dificultades. “Hacemos muchos ejercicios de encontrarnos en la diferencia […]. Y nunca hemos tenido una amenaza porque hemos creado un espacio desde el diálogo democrático”.

 

PanoramaCultural.com.co   

 

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