Viernes, 18 de ago de 2017
Valledupar, Colombia.

Imelda Daza en la Escuela Vallenata de la Paz

En las memorias del departamento del Cesar debe quedar el día en que la señora Imelda Daza intervino en la Escuela Vallenata de Paz para exponer su caso. No por la trascendencia de ese acto, sino por el simbolismo que aúna.

Esta región devastada por el terror de las bandas ilegales y la connivencia de un Estado recupera poco a poco la memoria sobre lo que ocurrió y, en ese proceso lento, el relato de Imelda Daza tiene una especial importancia.

Se dice que la apertura de un discurso es clave para marcar la tonalidad del conjunto. En este caso, la señora Daza dio fe de que una tragedia terrible e incomprensible sucedió en el departamento del Cesar.

“Imelda Daza, sobreviviente al genocidio contra la Unión Patriótica”, así se presentó la ponente antes de referirse a la ciudad en la que nació y a la que volvió después de un exilio de 25 años debido a la violencia armada.  

Habló de Valledupar como una ciudad de nombre sonoro y musical. Una urbe de apariencia alegre y festiva, pero donde se concentran enormes contradicciones sociales, graves injusticias, escasa tolerancia política y elevados índices de violencia. “La verdadera historia de Valledupar y el Cesar guarda mucho más que relatos de festival de acordeón, caja y guacharaca”, comentó la señora Daza.        

En su intervención no faltaron las referencias al genocidio contra la Unión Patriótica que también se observó en Valledupar. “En 1987, la campaña de exterminio contra la UP provocó la diáspora. Algunos optamos por el exilio, otros subestimaron el genocidio, creyeron factible existir, se quedaron y murieron asesinados”.

La eliminación del contrario ha sido una constante en la historia política de Colombia, algo consustancial a las costumbres políticas, explicó Imelda Daza con un discurso firme y emotivo. Sin embargo ella sigue creyendo en que una paz es posible.

“Cada vez que nos convocan a buscar la paz y la reconciliación, respondemos entusiastas. No importa dónde nos sorprenda el llamado, por eso estoy hoy aquí, dispuesta a participar y a aportar. Quiero creer que esta vez lograremos un acuerdo de paz. Quiero ser optimista pero no quiero pecar de ilusa”.

Para clausurar su presentación, Imelda Daza quiso hacer un llamado muy especial. “Los hombres armaron la guerra en este país. Los hombres han hecho siempre la Guerra. Que seamos ahora las mujeres que hagamos la paz”.

Imelda Daza es hoy candidata a la Gobernación del Cesar.

 

PanoramaCultural.com.co 

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