Martes, 17 de oct de 2017
Valledupar, Colombia.

Es posible que el lector o lectora de Panorama Cultural se sorprenda ante el título del presente artículo o las palabras iniciales del mismo, puesto que en ambas ocasiones no se respetan las normas propuestas por la Real Academia Española de la Lengua en cuanto a la utilización del género. Sin embargo, en documentos oficiales, artículos de investigación o en escritos particulares se encuentra cada vez más extendida la tendencia a utilizar el masculino y el femenino de manera simultánea.

Con mayor frecuencia, los niños y niñas; los ciudadanos y ciudadanas, los trabajadores y trabajadoras, etc. vienen a ocupar el lugar antes detentado por el del uso del masculino como universalización del género. Detrás del modelo de lenguaje  propuesto en los ejemplos anteriores hay una intención de visibilizar al género femenino pues la discriminación de la mujer a estas alturas del siglo XXI es una triste realidad.

Mientras, la Declaración Universal de Derechos Humanos o las Constituciones de todos los países de área ibérica y latinoamericana reconocen la igualdad de derechos entre los géneros. La citada Declaración no dice “Todos los hombres nacen libres e iguales, etc.”, por el contrario afirma, “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos...Si la utilización genérica del masculino es inclusiva, ¿por qué en el documento aludido se utiliza “seres humanos” en lugar de “hombres”? Por la misma razón que en el comienzo utilizamos simultáneamente lector o lectora: visibilizar un colectivo históricamente excluido y que aún tienen mucho camino por recorrer hasta llegar a esa igualdad efectiva de la que hacen gala los textos legales.

No es objeto del presente escrito ahondar en las raíces de la mencionada discriminación, pero si hacernos eco de una polémica que, en lugar de abrir canales para el  desarrollo social, predica el inmovilismo. Según la mencionada Real Academia, (RAE), “este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico, añadiendo que va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos”.

Estamos plenamente de acuerdo con la Academia al señalar que la duplicidad responde a razones extralingüísticas. Como dice el filósofo francés Michael Foucault (Las palabras y las cosas: Una arqueología de las ciencias humanas, 1966),el lenguaje no es neutral, pues el mismo siempre está cargado de una ideología”. ¿Cuál es la ideología que sustenta este error gramatical o léxico, calificado como tal por el Académico de la Lengua Ignacio Bosque (Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, 2012)?Aquella que se encuentra normativizada en la referida Declaración Universal: la igualdad. Al no estar la misma plenamente conseguida, dicha ideología se vincula a la lucha por la igualdad efectiva de los seres humanos, donde no existan las desigualdades en razón de género, en el caso que nos ocupa.

Evidentemente, no somos tan ilusos como para pensar que la utilización de un lenguaje más inclusivo vaya a cambiar en algo la discriminación que sufre la mujer en nuestra sociedad, pero sí puede contribuir de alguna manera a visibilizar a este colectivo al acostumbrar a oyentes, lectores y lectoras a pensar en términos de dos géneros. Como dice la escritora española, María Toca(Cuando las mujeres no existen, 2016):todo lo que existe, se nombra; no nombrar algo o a alguien, es condenarlo a un ostracismo social, emocional y personal.

Nos parece llamativo que, mientras en otros terrenos la RAE se muestra en los últimos tiempos muy tolerante y abierta a los cambios, en éste de los géneros manifiesta su belicismo. Así, en la última edición de su Diccionario, publicada en octubre de 2014 se incluyen varios coloquialismos errados, palabras en uso y hasta el momento incorrectas para las que existe una correspondencia correcta. Términos como "murciégalo", "madalena", "moniato", "vagamundo", "dotor" y "otubre”, si bien marcados con la adverbiatura vulg. -vulgarismo- existen en el Diccionario, mientras que anatematiza el “nosotros y nosotras”.

Si la docta Academia, que según expresa su lema, limpia, brilla y da esplendor al lenguaje, ha publicado un informe sobre sexismo lingüístico, al cual hemos hecho referencia, debería permanecer vigilante sobre la utilización sexista del mismo y reaccionar cuando éste se produce de manera habitual en los medios de comunicación. ¿Qué dijo cuando el diario español “El Mundo” publicó el 2 de julio de 2016 su titular La lista de buenorras internacionales en los Juegos Olímpicos de Río, que se vio obligado a cambiar por Lista de atletas olímpicamente atractivas debido a las críticas vertidas desde las Redes Sociales y no por informe académico alguno? ¿Qué dijocuando, por las mismas fechas el diario deportivo también español, Marca, publicó su artículo referido a la saltadora de pértiga estadounidense Allison Stokke, con el título Saltar, andar, correr, dormir, no hacer nada o hacerlo todo... da gusto verla, o cuando distintos medios latinoamericanos presentaron a la jugadora de voleibol dominicana Winifer Fernández como una mujer que no solamente es bonita sino que además es muy buena jugadora? Absolutamente nada.

Podríamos seguir citando titulares de los Juegos Olímpicos o de un día cualquiera, pues el sexismo en los medios de comunicación es harto frecuente. En ningún lugar de la web de la RAE podemos encontrar normas o consejos para evitar la utilización sexista del lenguaje, pero si contra los intentos de visibilizar al colectivo femenino. ¿Cómo se explica el belicismo en un terreno y el silencio más absoluto en el otro?

Retomando la cita de Foucault, sobre la ideología del lenguaje, podemos concluir afirmando que las consideraciones de la Real Academia de la Lengua Española sobre la utilización del género se corresponden con el denominado pensamiento androcéntrico, que en palabras de la escritora y psicóloga catalana Victoria Sau (Dicccionario ideológico feminista, 2000) lleva a interpretar lo masculino como lo universal. En este sentido, la citada escritora Maria Toca, califica el modelo de lenguaje propuesto por la RAE comopatriarcalista y arcaico, a lo que nosotros añadimos, no demasiado “brillante”, pese al mencionado lema.

 

Dr. Antonio Ureña García

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Contrapunteo cultural
Antonio Ureña García

Antonio Ureña García (Madrid, España). Doctor (PHD) en Filosofía y Ciencias de la Educación; Licenciado en Historia y Profesor de Música. Como Investigador en Ciencias Sociales es especialista en Latinoamérica, región donde ha realizado diversos trabajos de investigación así como actividades de Cooperación para el Desarrollo, siendo distinguido por este motivo con la Orden General José Antonio Páez en su Primera Categoría (Venezuela). En su columna “Contrapunteo Cultural” persigue hacer una reflexión sobre la cultura y la sociedad latinoamericanas desde una perspectiva antropológica.

[Leer columna]

Artículos relacionados

Una formación en conjunto vallenato para sectores vulnerables de Valledupar
Una formación en conjunto vallenato para sectores vulnerables de Valledupar
La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata socializó el convenio que firmó...
El SENA del Cesar inaugura unos talleres trasformadores
El SENA del Cesar inaugura unos talleres trasformadores
La formación integral de los jóvenes se ha convertido en una prioridad para el SENA....
Tercer Encuentro Nacional de Investigadores de música vallenata
Tercer Encuentro Nacional de Investigadores de música vallenata
Hay citas que se hacen imprescindibles con pocos años de recorrido. El Encuentro...
La ofensiva neoliberal contra la Educación
La ofensiva neoliberal contra la Educación
El artículo publicado en esta columna, titulado “Cultura, educación, ética y...
Un viaje a los orígenes de la antropología en Colombia
Un viaje a los orígenes de la antropología en Colombia
El antropólogo es un viajero inusual. Un experto del viaje que se dedica a explorar...
.::La tiendecita original: patrimonio gastronómico de Barranquilla::.
.::La casa grande, adaptación libre del cuento de Álvaro Cepedio Samudio::.