Martes, 17 de oct de 2017
Valledupar, Colombia.

La vida se nutre de recuerdos. Recordar es vivir, dice el refranero popular.  El tiempo con sus pinceles de luces y de sombras deja huellas imborrables en los espejos del alma. Infortunadamente la violencia extrema continúa en la ruta de violaciones, secuestros, torturas, atracos y asesinatos en diferentes partes del mundo. Sin embargo, frente a estas acciones violentas la responsabilidad es de una minoría, porque la inmensa mayoría celebramos las actitudes que dignifican la condición humana y alimentan las bondades del espíritu.

Entre las bondades de espíritu está la gratitud, esa manifestación natural de agradecimiento a Dios, a la vida, a la familia, al trabajo y las personas que nos brindan apoyo. La gratitud vence la egolatría, porque nos permite reconocer las obras de los otros y admitir que necesitamos a los demás.  Las personas agradecidas son más felices, se sienten menos deprimidas, menos estresadas y más satisfechas con sus vidas y sus relaciones sociales.

En esta época de Navidad, los cristianos nos sentimos más cerca de Dios y valoramos la importancia de la convivencia y la solidaridad. A pesar de los momentos tristes y las dificultades, disfrutamos la alegría de las cosas sublimes, como el sempiterno amor por la familia y la fraternidad de los amigos. Celebramos la llegada de nuevos miembros de la estirpe y somos solidarios con la luctuosa partida de los que hoy son habitantes de la eternidad celestial. Unos se van y otros llegan, infalible travesía de los mortales.

Cuando las luces y las brisas de diciembre, rondan las fiestas con los cánticos de Navidad y nos preparamos para esperar la calidez de los abrazos en la alborada de año nuevo, ofrendo estas alabanzas por la vida para todos mis lectores y en especial a los jóvenes del Cesar y de Colombia:

Defiende y ama la naturaleza, siembra una palmera que haga sonreír el viento en el patio de tu casa o una calaguala que pinte de verde los faroles en tu ventana.  Ahí llegarán los pájaros a bendecir con su canto los jardines de la memoria.

Vive y disfruta tu tiempo, dedícate a construir la transparencia generosa de tus días: estudia, piensa, lee y escribe. Si sueñas con ser músico, pintor o poeta, busca a un maestro que te ayude a develar ciertas claves para cualificar tu talento, y recuerda a Pablo Picasso: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.”.

Esfuérzate por alcanzar tus metas. El facilismo deshumaniza tus proyectos, entorpece la creatividad y la inteligencia. Nadie festeja la llegada a la meta si no ha dedicado esfuerzos para merecer la victoria.  Nada es inalcanzable a la inteligencia humana. Armoniza la alianza entre la emoción y la razón. Valora la importancia del arte, de la fiesta, de la risa y el humor, y conserva la ponderación en el consumo de alimentos y practica una disciplina deportiva.

Que la sensatez brille en tus actuaciones, fortalezca tu personalidad y la aceptación de sí mismo. Ponte una coraza insobornable para no dejarte influenciar por las tentaciones del dinero fácil, la mentira, la trampa, el libertinaje y la irracionalidad del fanatismo.  Haz tuyo, este sabio pensamiento: el tamaño de una persona no se mide de los pies a la cabeza, su grandeza se mide por sus ideas y las acciones que dignifican la condición humana.

Colofón: Gratitud a todos mis lectores, y les deseo paz, salud y bienestar en el 2017.

 

José Atuesta Mindiola 

 

El tinajero
José Atuesta Mindiola

José Atuesta Mindiola (Mariangola, Cesar). Poeta y profesor de biología. Ganó en el año 2003 el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y es autor de libros como “Dulce arena del musengue” (1991), “Estación de los cuerpos” (1996), “Décimas Vallenatas” (2006), “La décima es como el río” (2008) y “Sonetos Vallenatos” (2011).

Su columna “El Tinajero” aborda los capítulos más variados de la actualidad y la cultura del Cesar.

[Leer columna]

Artículos relacionados

Los idiotas del sur
Los idiotas del sur
  El 21 de noviembre de 2016, frente a un auditorio de rostros plurales, Bill de...
Colombia y Brasil: lágrimas de alegría y dolor
Colombia y Brasil: lágrimas de alegría y dolor
“Uma derrota que vai marcar uma naçao" (Una derrota que marcará una nación), con esta...
Diáspora y génesis afrocaribeñas (IX): recapitulación
Diáspora y génesis afrocaribeñas (IX): recapitulación
El epítome histórico-comunicativo en la expresión musical del Caribe y las Antillas...
Perdonando lo imperdonable
Perdonando lo imperdonable
“Quien no puede perdonar a los demás quebranta el puente sobre el que él mismo debe...
Balance del pasado Festival
Balance del pasado Festival
Terminó la versión 48 del Festival de la Leyenda Vallenata y, como siempre, es...
.::La tiendecita original: patrimonio gastronómico de Barranquilla::.
.::La casa grande, adaptación libre del cuento de Álvaro Cepedio Samudio::.