Cine
¿Por qué Jack El Cazagigantes es un fracaso?
Más de 195 millones de dólares se han gastado los productores de Jack El Cazagigantes y, sin embargo, eso no ha evitado un desastre en la taquilla.
Diez días después de su estreno, el recaudo ha sido uno de los más bajos de los últimos años en relación con lo invertido y el primero en estar preocupado no puede ser otro que Bryan Singer: el director de la película (conocido por las dos primeras entregas de la saga X-men y de la fatídica Superman Returns).
No seré intransigente ni cruel. No quiero que me atribuyan tan fácilmente la etiqueta de crítico desalmado. La película no es puramente mala y el contenido podría incluso llamar la atención de un amplio público.
Hay que reconocer la calidad de las imágenes, el resultado inocultable de las tres dimensiones y del sonido, pero al público ya no se le engaña con efectos visuales. Después de lo ocurrido con John Carter, la película de Walt Disney, nadie volverá a creer que las 3 dimensiones lo son todo.
Pero empecemos por lo primero: la historia. “Jack el Cazagigantes” es una adaptación del cuento popular “Los frijolitos mágicos”, que nos narra el inicio de una guerra provocado por un joven granjero quien, sin ser consciente de ello, abre una puerta entre el mundo de los humanos y el de una aterradora raza de gigantes.
Todo esto es bien bonito y el inicio está relativamente bien ambientado. Sueltos por el planeta Tierra por primera vez en siglos, los gigantes se esfuerzan por reclamar el territorio que una vez perdieron, obligando al joven Jack a entablar la batalla de su vida para detenerlos.
Ahora bien, los lectores más críticos se preguntarán: ¿Qué es lo que falla en este filme? ¿Qué es lo que le genera tanta mala prensa? Las respuestas son variadas, pero les voy a enumerar las más flagrantes desde mi punto de vista.
Primero, el cuento es demasiado anticuado e infantil para dirigirse al gran público. Por mucho que se le cambie el guión, que se le añadan detalles de una producción adulta, la idea de que se trata de una película para niños predomina.
Luego, hay que reconocer que el problema principal de Jack el Cazagigantes es su avance, lento y sin sustancia. La cinta tiene un ritmo tan lento que, cuando llegamos a la parte final, estamos deseando que se termine para poder ocupar nuestra mente en algo más interesante.
Además, no ayuda la relación entre los protagonistas principales, un tanto ridícula y anodina, incluso predecible, cumpliendo con todos los clichés de los cuentos clásicos. Por ese motivo tenemos la sensación de que la historia aporta realmente poco al conjunto.
El tener como único argumento a gigantes danzando de un lado a otro, no es suficiente para atraer al público y dejarlo pendiente durante las casi dos horas. Hoy el público es mucho más exigente y, además, los celulares y las redes sociales permiten compartir su punto de vista sin salir de la sala de cine.
Finalmente, debemos agregar a todo esto un humor pueril, que intenta arrancarnos una sonrisa con chistes aburridos, como que un gigante se saque un moco y se lo coma. Puede que el público pre-adolescente lo disfrute, pero el resto no.
Con todo esto, creo haber dejado claro por qué Jack El CazaGigante es un fracaso…
Alberto Campos






