Literatura
Un tributo a Luis Mizar: el poeta vivo más importante del Caribe colombiano

Los homenajes se hacen en vida. No se puede esperar a que la muerte nos haga recobrar de repente la memoria y la clarividencia. Éste es uno de los principios que rige la Asamblea Nacional de Escritores de Colombia.
Y en ese orden de ideas, el tributo al poeta Luis Mizar -organizado el pasado viernes 20 de marzo en Valledupar por esa misma asamblea- era algo necesario, aunque se realizara sin la presencia de instituciones públicas o personalidades de destacado peso político.
Los escritores y poetas hicieron de este homenaje algo literalmente poético. Algo así como lo deseaba Luis Mizar. La poesía estuvo presente de principio a fin. Dominó las cuatro esquinas de Valledupar, pero siempre con ese aire de libertad propia de los poetas y filósofos.
En total, cinco escenarios abrieron sus micrófonos para aclamar la palabra del poeta vivo más importante que tiene la costa Caribe: la biblioteca Rafael Carrillo, la Alianza Francesa de Valledupar, el Instpecam, Bellas Artes y la Cámara de Comercio.
En la Biblioteca Rafael Carrillo, la periodista Yohomar Navarro abrió el evento con una lectura del poema “Ven” de Luis Mizar. Le siguieron el declamador Leonardy Pérez, Claudio Guzmán, José Orlando Blanco, Juan Carlos Céspedes y Martha Navarro.
Las palabras de Claudio Guzmán permitieron hacerse una idea de quién era el poeta y la vida corriente. Él lo (re)conoció en las calles de su barrio, poco después de ganarse un premio de poesía de talla nacional, y comprobó que su caminar era muy sencillo. El hombre se mantenía tranquilo y en muchas ocasiones contemplativo y silencioso, de ahí entendió su gran inteligencia.
En la Alianza Francesa, las lecturas de poemas dieron paso a una breve reflexión sobre la obra del homenajeado. “Es un poeta existencialista –explicó el también poeta Luis Alberto Murgas–. Si miramos los Salmos apócrifos, vemos que siempre está el diálogo con Dios interpuesto, no muy fácil, al estilo de Job”.
Más tarde, tras recibir las palabras elogiosas de representantes de la Asamblea Nacional de Escritores, así como un reconocimiento con letra de estilo, el breve discurso de Luis Mizar marcó la noche con esa sabiduría fruto de tantos años de poesía.
“Créanme, los agradecimientos son eternos. Los que no son eternos son la soberbia, la intolerancia, y ciertos valores adversos que practican algunos seres humanos”, expresó Luis Mizar antes de rendirse al ritmo contagioso y alegre de Los Juglares Vallenatos.
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