Literatura

La Ciudad y los perros, cincuenta años después

Redacción

28/06/2012 - 11:15

 

Mario Vargas Llosa / Foto: La Primera PlanaAl igual que el vino, algunas lecturas mejoran con el paso del tiempo. Es el caso de Cien años de Soledad de Gabriel García Márquez que, al cumplir sus 40 años en 2007, volvió a publicarse en un envoltorio renovado y colorido.

Este año, una de las obras más representativas del escritor peruano Mario Vargas Llosa vuelve a la actualidad después de los 50 años de su primera publicación: La Ciudad y los perros.

Esta obra fue en realidad la primera novela publicada por el premio novel. El autor la publicó después de su libro de cuentos “Los jefes” (con el cual ganó el premio Leopoldo Alias).

El proceso de publicación fue tortuoso. Llegar a convencer a las editoriales fue un verdadero desafío y, por ese motivo, Mario Vargas Llosa considera esta obra como un paso fundamental en su trayectoria de escritor universalmente consagrado.

“La ciudad y los perros fue enviada a muchas editoriales de Europa, pero sólo logró la atención de Carlos Barral (fundador de la ilustre editorial Seix Barral en Barcelona), después de que Claude Couffon, un hispanista interesado por la obra del autor peruano, le enviara una referencia elogiadora.

Tras una primera lectura del manuscrito, Carlos Barral estaba seguro de encontrarse ante una obra diferente y revolucionaria en el ámbito literario. El juego de perspectivas y la descripción realista de la ciudad de Lima eran dos de los criterios que hacían de esta obra un aporte significativo en la creciente literatura hispanoamericana.

Así pues, Carlos Barral aconsejó a Mario Vargas Llosa de presentar su manuscrito al concurso organizado por su propia editorial el Premio de Biblioteca Breve y esperar el fallo del jurado.

El resto es conocido de todos. La novela de Mario Vargos Llosa fue declarada ganadora del premio y recibía poco después los mejores comentarios de los críticos.

La historia de esta mítica novela acontece en el colegio militar Leoncio Prado en Lima, donde jóvenes y adolescentes son internados para recibir una formación estricta y exigente.

Al momento de su publicación, la obra constituyó una severa crítica de los principios de educación reinantes en las escuelas militares. Vargas Llosa explicó que la agresividad, el honor y la sexualidad son valores que podían ser manipulados en esas instituciones para imponer una línea de conducta a los alumnos.

Cincuenta años después, la lectura de esta novela no ha perdido nada de su actualidad y sigue aplicándose a la realidad peruana y latinoamericana.

Este año podremos apreciar la edición conmemorativa lanzada por la Real Academia Española de la Lengua y volver a esos primeros años del boom latinoamericano en Europa.

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