Música y folclor
Vallenatología

Nadie hubo de imaginar que “El encargo” de José Hernández Maestre, “Mi muchacho” de Diomedes Diaz, “Dios no me deja” de Leandro Diaz y “El niño inteligente” de Calixto Ochoa Campo, temas auténticamente vallenatos, podían enseñar de la lógica del derecho. Sí, así como pueden leerlo en estos apartes. Estas piezas insignes del folclore, en la universidad del Sinú, sede Montería, les enseñaron a los asistentes de tercer “estudio de caso” que también es válido aprender de un tema tan serio como la jurídica colombiana, al compás de un acordeón.
Dice el letrado investigador de Becerril, Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, que “El encargo” de José Hernández, grabado por los hermanos Zuleta en el álbum “por ella” representa para las letras vallenatas, una pieza de auténtica narrativa. En realidad, lo es y así fue explicado por Antonio Pupo Flórez, eminente abogado y vallenatólogo, evocándolo como un tema narrativo que constituye un pilar en la enseñanza de la producción textual. Los temas de Diomedes Diaz, Leandro Diaz y Calixto Ochoa, analizados y escuchados en este magno evento, vistos desde la óptica educativa, son material de análisis en aras de aprender de la importancia de la educación y la integridad profesional, el valor de la lectura y la superación personal a pesar de las injusticias del destino.
La cultura Caribe, cimentada en la oralidad, alejada de las banalidades parranderas y transmutadas a las más altas cumbres de la academia, constituye un material didáctico de gran factura. El vallenato auténtico es poesía, pero también es filosofía de vida, donde se congregan los aspectos personales de la experiencia y la forma tan particular de los compositores de analizar su entorno.
De la misma forma que el Derecho, el Vallenato puede ser objeto de análisis, no solo en cuestiones musicales sino la poco visible virtud de cantar la realidad por muy anodina que sea. Nadie lo habría pensado mejor que Antonio Pupo quien en su inquietud por dejar una semilla en los hoy estudiantes de derecho y futuros abogados al servicio de la república, se ideó una dinámica atractiva de gran recordación.
Para el folclore, eventos como éste, representan la reivindicación de la materia prima de la música vallenata, la experiencia hecha poesía, como también reivindica la importancia de su naturalidad basada en la filosofía popular. Dos caminos que convergen y llegan a un punto de encuentro complementándose en maravillosa forma haciendo que se aprenda cantando.
Hernán De La Ossa






