Opinión
Sueño macondiano
Yo, Yarime Lobo Baute, tengo un sueño:
¡Que repique la libertad desde la cúspide de las montañas prodigiosas que le hacen reverencia a la gran Sierra Nevada!
¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas que conforman la Serranía del Perijá
¡Que repique la libertad desde las alturas del alto pico de Colón!
¡Que repique la libertad en todas las tierras que baña nuestra amada Ciénaga de la Zapatosa!
¡Que repique la libertad desde San Alberto hasta Valledupar con Paz, esa Paz de almojabanas!
Pero no sólo eso: ¡Que repique la libertad desde las Montañas que nos guardan a Rio de Oro, Manaure y González, tierra de la guerrera Leonelda!
¡Que repique la libertad desde la Montaña que esconde la gran Chimila del Copey!
¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña del Centro del Cesar!
De cada costado de todo ese conjunto de montañas y cordilleras que bordea nuestro Cesar, cada tramo que moja en Río Magdalena en su paso por Zazare, que repique la libertad.
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea, corregimiento y en cada caserío, en cada municipio y en cada ciudad, podremos sentir que Dios no anda en el aire como solía cantar Alejo Durán, ese día aceleraremos la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, indígenas, negros, mestizos y blancos, judíos, adventistas, testigos de Jehová, Mormones, Islámicos, cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras:
"¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, omnisciente, omnipresente ¡somos libres al fin!"
Ese día comprenderemos que Dios en la tierra sí tiene amigos y dejará de andar en el aire para hacernos sentir en la Unidad de los Espíritus ¡la anhelada Libertad! ¡Cual Alicia, Alicia Adorada a quien evocaremos y cantaremos juntos en todas las parrandas!
Inspirado en las palabras de Martin Luther King y la canción de Alejo Duran "Alicia Adorada"
Yarime Lobo Baute






