Opinión
La Sororidad y las nuevas masculinidades

El concepto sororidad significa hermandad entre mujeres, lo cual, toma mayor relevancia en nuestro contexto cultural marcado por el machismo. Marcela Lagarde sostiene que "La alianza de las mujeres es tan importante como la lucha contra otros fenómenos de la opresión y por crear espacios en que las mujeres puedan desplegar nuevas posibilidades de vida".
Es importante mencionar que, a pesar que tradicionalmente nos han inculcado que entre mujeres es difícil trabajar, que somos envidiosas y que es mejor relacionarse entre mujeres y hombres para evitar “chismes, problemas o malentendidos”, el concepto sororidad también permite desmitificar dicha presunción machista, pues comprende la amistad entre quienes han sido concebidas en el mundo patriarcal como enemigas y como víctimas de dominio masculino.
Feminismo y sororidad
Es claro que la Sororidad no se refiere a la utopía de lograr relaciones perfectas entre mujeres, va mas allá, pues comprende incluso los desacuerdos pero desde una visión de hermandad donde es posible crecer, luchar y convivir, lo cual, paralelamente aporta a la reivindicación de nuestros derechos como mujeres y este proceso es el que denomino feminismo, las mujeres que logramos vivir en hermandad con otras y luchamos por la causa de igualdad y equidad de género somos feministas, no hay que olvidar, a pesar de la tergiversación a la que someten al feminismo, que la herramienta de comprensión feminista va unida a la cultura en la construcción de nuestra identidad, por lo cual, no es el feminismo una retaliación contra el machismo y los hombres, sino un ejercicio democrático y sano que tiene como objetivo involucrar a las mujeres sororas y a los hombres de las nuevas masculinidades.
Sororidad no es lo mismo que solidaridad.
El feminismo propone que el concepto de sororidad vaya más allá de la solidaridad, pues la diferencia radica en que la solidaridad tiene que ver con un intercambio que mantiene las condiciones como están; mientras que la sororidad, tiene implícita la modificación de las relaciones entre mujeres.
De este modo, la sororidad se traduce en hermandad, confianza, fidelidad, apoyo y reconocimiento entre mujeres para construir un mundo diferente; recordando siempre que todas somos diversas pero no por eso incompatibles y enemigas.
La Sororidad y las nuevas masculinidades
La sororidad y las nuevas masculinidades son la esperanza para lograr un mundo en equidad, en el cual, las mujeres no vivamos como enemigas y los hombres no nos vean como amenaza, donde comprendamos desde las acciones que el universo está creado para que masculinos y femeninas podamos coexistir más allá de la habitual competencia.
Las nuevas masculinidades incluyen a los hombres capaces de comprender el caos del sistema social representado en los feminicidios, las discriminaciones y las diversas formas de violencia contra las mujeres y asumen un punto de vista igualitario, pues no perciben a las mujeres como enemigas o amenazas en su histórico rol de dominio patriarcal o fálico, sino que asumen roles de complicidad o alianza que brindan esperanza para las que creemos que es posible un mundo en equidad e igualdad de género; además se permiten la sensibilidad, la expresión de sentimientos y cumplir roles que tradicionalmente se atribuían a las mujeres.
Para finalizar, envío abrazos Sororos para las mujeres del Caribe Colombiano, especialmente a las del Cesar y La Guajira, sigamos en la causa de hermandad y todo mi afecto y respaldo a las nuevas masculinidades que se atreven a superar los paradigmas del machismo.
Fabrina Acosta Contreras






