Opinión

Los abusos de Electricaribe y las admoniciones de liquidación

Alfonso Suárez Arias

07/06/2017 - 07:25

 

 

“Nadie está seguro si lo peor está por terminar o lo que vendrá lo supera”

La Constitución de 1991 implantó en la descentralización el modo de otorgar facultades autónomas administrativas al sector privado, en la prestación de servicios públicos. Desde el 2000 dispensó a Electricaribe -filial de la española FENOSA- la comercialización de energía eléctrica en los departamentos de Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba, Cesar, Magdalena y la Guajira.

Electricaribe avizoró un panorama propicio para usar la regalada potestad y atropelló a los usuarios cumplidores, codiciando contrapesar el consumo ilegal de ciertas comunidades  marginales, y rescatar para sí, los inferidos valores de pérdida, urdiendo sanciones abusivas, onerosas y disfrazadas, en la tiránica premisa acusatoria: “Energía consumida dejada de facturar” y otras, que fueron ingeniando al amparo de actos administrativos, bajo el chantaje de “paga ya, o se le corta el servicio”.  

El suscrito escribió en Junio 28 de 2015: “Las cosas en derecho como se hacen se deshacen, solo que para aniquilar el abuso de Electricaribe con los usuarios, el Estado colombiano debe acometer potestativamente imposiciones jurídicas y económicas trascendentales para romper  el esquema operativo de aparente legalidad en que se amparan estos mañosos consignatarios de las necesidades ciudadanas”.

El 13 de julio del 2015, el Doctor Evelio Daza, en campaña política, notificaba con marcada vehemencia: “El primero de enero, si soy alcalde de Valledupar, profiero un decreto para acabar con los abusos de Electricaribe, el del cartel de los medidores, porque antes que alcalde soy un líder social y voy a encabezar los movimientos de protesta, para demostrarle a la ciudadanía  que quien debe responder ante la comunidad por el acceso de servicios públicos es el alcalde y no la Superintendencia de Servicios Públicos”. ¡Lástima que no lo pudo demostrar!

Por la misma época el exministro Amilkar Acosta, aseguró: “Electricaribe está al borde de la quiebra con una deuda prácticamente impagable de 2 billones de pesos, sin embargo, pese a esos niveles de deuda ni siquiera insinúan desligarse del negocio”.

El columnista regional, Luis Elkis Diaz en Agosto 8 de 2016 recalcaba: “El clamor en la Región Caribe, invoca que el Gobierno Nacional intervenga a Electricaribe, en este momento seguiremos esperando, pues no dirían que es un acto soberano, sino la cuota inicial de procesos de expropiación, pero tarde o temprano es menester”.

Desde tiempo atrás, la comunidad venia requiriendo al gobierno una solución a la ambigua actuación de arbitrariedad, entonces, ahora ha llegado la decisión de sacarla del contexto prestacional de servicios públicos. En Marzo del 2017, después de la intervención administrativa; el timorato superintendente ordenó la liquidación, pues no podrían hacer las inversiones necesarias para mejorar la prestación del servicio y aseveró que “ya se tiene lista la valoración de la empresa y se entregará en subasta, al proponente con la oferta de mayor valor por Electricaribe”.

Lo acusado hoy es que ni la intervención, ni el destape de la pésima situación financiera, ni el cobro coactivo a los fantasmagóricos deudores comerciales, ni la demanda de Fenosa por US$ mil millones ante el Tribunal de la Comisión de las Naciones Unidas (UNCITRAL), ni los publicitados foros temáticos; han logrado dar un vuelco favorable al deficiente servicio que se sigue prestando, comparable con el peor que soporta África.

No se sabe si la enfermedad que se ensayó erradicar, resulta de menor calaña que el remedio aplicado, porque  no se vislumbra un operador, capaz de asumir la transferencia técnica, administrativa, ni financiera y el Estado solo podrá exponer el atributo de manejar y controlar actuaciones, ineficazmente.

 

Alfonso Suárez Arias

@SuarezAlfonso

Sobre el autor

Alfonso Suárez Arias

Alfonso Suárez Arias

Aguijón social

Alfonso Suárez Arias (Charalá, 1956). Abogado en formación (Fundación Universitaria del Área Andina en Valledupar). Suscrito a la investigación y análisis de problemas sociológicos y jurídicos. Sus escritos pretenden generar crítica y análisis en el lector sobre temas muy habituales relacionados con la dinámica social, el entendimiento del Derecho y la participación del individuo en la Política como condicionamiento para el desarrollo integral.

@SUAREZALFONSO

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Los piratas del puente Salguero

Los piratas del puente Salguero

La empresa de transporte público intermunicipal, Cootransdipaz, presta un mal servicio. Entre las personas de La Paz y San Diego, esta...

De taxistas y funerales

De taxistas y funerales

Asistir a un funeral y tomar un taxi no tendrían nada en común de no ser porque, con raras excepciones, siempre termina uno...

Las tomas armadas del M19

Las tomas armadas del M19

El M19 siempre se caracterizó por sus grandes espectáculos. Todo comenzó el 17 de enero de 1974, cuando un comando especial se robó la...

El “ahogao” más diligente

El “ahogao” más diligente

Mientras flotaban las algarrobas, río abajo se arremolinaban los peregüetanos hincándose sobre la espuma, en el Guatapurí de siempre....

Incendio en las redes sociales

Incendio en las redes sociales

Como siempre, las redes sociales son un volcán eruptivo que vomita opiniones de diferentes tenores, calibres, colores e ideologías. En...