Opinión
La moda es un acto político y no tiene género

La moda es un universo de creatividad, identidades y libertades, desde las cuales, las personas expresan emociones, historias y viven su ser, no es un tema trivial en el que se juegan factores estrictamente estéticos, sino también éticos, amor propio y seguridad.
Decidí proponer la reflexión sobre el tema de la moda porque este devela algunos estereotipos de género y prejuicios machistas, es asignada una carga a las mujeres, a los hombres y otras a las diversidades sexuales. Por ejemplo, si las mujeres no se maquillan o usan tacones pueden ser catalogadas como poco femeninas, si un hombre es interesado en su cuidado es “mariqueado”, si alguien es gay, entonces le asignan estereotipos histriónicos o feminizados, y así vamos pasando la vida repleta de necedades propias de la cultura machista, irrespetuosa y de juzgamientos (que desaprueban o aprueban). Es decir, esa otredad abusiva que atropella la intimidad de terceros.
La moda no es algo trivial como se piensa, que es necedad de las mujeres por vanidosas y banales, sino que es una forma de contar historias, fusionar estilos, colores y emociones. Es una manera de empoderamiento y libertad que podemos gozar en algunas culturas y digo algunas porque, por ejemplo, en la que vivo actualmente muchas mujeres y hombres no pueden elegir su forma de vestir dado que deben usar el atuendo establecido por su religión o cultura. En este sentido, esto cobra mucha importancia para quienes podemos elegir nuestro estilo (sport, formal, híbrido, etc.), decidir sobre los colores, tipos de telas, maquillaje, zapatos, accesorios o mensajes que dichos atuendos quieran dar, incluso si como mujeres queremos llevar un estilo masculino o viceversa, y con esto aclaro que para mí la moda no tiene género, porque perdería su libertad.
La moda es un acto político, no tiene género porque es la libertad de expresión, es el acto de hablarle al mundo a través del vestir, con ella comunicamos y construimos relatos, así que no es un tema de mujeres o “maricas” vanidosos, es un tema de derechos que implica categorías de “poder ser y hacer”. En este sentido, la moda significa empoderamiento, amor propio, identidad y autonomía sobre los cuerpos; para el caso de las prohibiciones por cultura o religión, no deja de constituir un acto político porque también expresa algo que ejerce poder sobre dicha cultura.
Por último, quiero reafirmar que la moda no tiene género y, aunque nuestros arquetipos establezcan dicotomías entre lo masculino y/o femenino, no hay restricción alguna para usar lo que se nos antoje, corbatas las mujeres, faldas los hombres, accesorios los hombres y corbatines las mujeres, o lo que sea, pero siempre libres, sin estereotipos, sin limitar que es para mujeres o que no es, que está permitido para los hombres y que no. Dejemos de “marimachear” o “mariquear” los géneros, de desaprobar o juzgar estilos, la moda usémosla como el acto de libertad, placer, identidad y amor propio que es.
Fabrina Acosta Contreras
@Facostac






