Pueblos
¡Cariba soy, carajo!

El vocablo Caribe define hoy una vasta extensión continental denominada tierra firme o caribe continental así como también, la parte insular que da su nombre al mar Caribe; resulta este vocablo, de un eufemismo para esconder su raíz originaria con significado de caníbales. También cariba, fue femenino de caribe.
Relata así Juan de Castellanos un encuentro con los caribes:
Llegaron Señores principales
Amantios, Guariones, Mobodomoca
Y demás de estas gentes en que estriba
Crecida cantidad de la cariba.
Y una cariba, india Catalina
De Peralvez, moza diligente
Mujer de gran razón y ya ladina
Conformaba con estos, juntamente.[1]
También trae Manuel Alvar, sobre la acepción caribe: “Pueblos prehispánicos de América que se extendían por las islas de Barlovento y Tierra Firme“.
Aclaramos que este vocablo fue puesto por los conquistadores a las huestes de pueblos indígenas que les presentaron resistencia y sirvió para identificar a todos los pueblos ya fueran insulares o continentales que se distinguieron por su fiereza en el combate y que presentaban a los españoles las temidas emboscadas en la que resguardados en las copas de los arboles los abatían con lluvia de flechas envenenadas.
En Juan de Castellanos, encontramos las siguientes descripciones de la por entonces tan adversa nación caribe y de tan truculenta fama, de esta forma:
Y todas las provincias comúnmente
Son caribes que comen carne humana.
Mas loscaribes hombres son de guerra
Y elcaribe feroz, jamás desmaya.
Los rostros con pinturas espantables
Muestra de la braveza de sus pechos
Más al fin fueron a provincia llana
Que llamaron caribes, tierra rasa
No porque allí comiesen carne humana
Más porque defendían bien su casa.[2]
Otras acepciones de la palabra caribe, con significado de indomables y arrojados así como de voraz, la trae Aguado, explicando acerca del veneno con el cual los caribes emponzoñaban sus flechas...” untadas con ají caribe.”
Alvar trae otras acepciones del vocablo caribe que permanecen hasta hoy, ya como adjetivo, como ají caribe, hormigas caribes y también se denomina como caribe a un pez rojo de gran voracidad, especie de piraña.
Este vocablo quedó en la geografía del caribe continental o Tierra Firme, en el punto geográfico denominado Punta Caribana, sitio por el cual se hizo la entrada al Gran reino de Mexion o del Sinú.
Y la historia de la entrada de españoles por lo que desde entonces y hasta hoy, guarda el nombre de Punta Caribana tiene una historia digna de contarse:
Sostiene Ana Maria Falchetti en su obra “El Oro del Gran Zenú”: “Según los datos arqueológicos y etnohistóricos, parece que las crecientes poblaciones de un grupo étnico habían ocupado progresivamente extensas regiones con distintas condiciones ecológicas, estableciendo un sistema económico con actividades interdependientes, el Panzenú en la Hoya del San Jorge, era zona productora de alimentos, donde las comunidades aprovechaban la natural fertilidad de los suelos para la agricultura y la riqueza de su fauna acuática; el Zenufana- en el Cauca y el Nechí-región de ricos aluviones auríferos, era tierra de mineros y abastecía de materia prima a las comunidades de orfebres, algunos de los cuales se encontraban en el Finzenú, tierra de especialistas,( orfebres) ubicada en la hoya del Sinú y zonas aledañas[3]”.
Las crónicas españolas recogen la tradición indígena sobre la existencia de una antigua estructura del poder, cuando el extenso territorio dominado por el Finzenú, Panzenú y Zenufana-El Gran Zenú- era gobernado por tres jefes emparentados cuyo poder se sustentaba en el origen de estos cacicazgos, creados por gobernantes míticos.
“[...] Los tres zenúes nombrados, en los cuales tienen por tradición los naturales hubo tres demonios que fueron caciques y señores de ellos grandes tiempos; de esos tres el más principal era el de Zenufana que por tierra mas rica, la escogió para su particular gobierno, y en el Finzenú gobernaba una hermana suya, a quien el era tan aficionado, que deseaba que todos sus vasallos y de los otros dos zenúes le hicieran la misma reverencia que a él.”[4]
Y de esa fiereza de los caribes que en tan diversos testimonios queda constancia, ha quedado hasta el día de hoy en un dicho común en el lenguaje coloquial, que se puede interpretar como un testimonio ancestral y un reconocimiento de la valentía y el coraje de los pueblos caribes - eso si, sobretodo- por defender bien su casa, cuando se utiliza la frase
“Matan y comen del muerto”.
Y cuando le pregunté a un brasilero, de manera casual, que con qué cosa relacionan o qué significado le dan a la palabra caribe en Brasil, me contestó: “Caribe, carajo”.
Leonor Dangond Castro
[1] Alvar Manuel, Juan de Castellanos, Tradición Española y Realidad Americana.
Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo XXX, 1972. Pág. 162
[2] Alvar Manuel, Juan de Castellanos, Tradición Española y Realidad Americana.
Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo XXX, 1972. Pág. 163
[3] Ver Plazas y falchetti,1981.
[4] Falchetti Ana Maria, El Oro del Gran Zinú- Colección Bibliografica- Antropología- Banco de la Republica.
Acerca de la autora: Leonor Dangond Castro es abogada ambientalista, historiadora e investigadora de temas legislativos, culturales y de sociología lingüística. Es autora del libro “Raíces vallenatas” y del libro de poesía, “Rosa de los vientos”.





