Miércoles, 29 de mar de 2017
Valledupar, Colombia.

Callejón de la Estrella / Foto: archivo PanoramaCultural.com.coVolvimos al callejón de la Estrella y volvimos, para quedarnos. Duele saber que lo que en otros tiempos fue pasadizo social de la mayor importancia, vaso comunicante urbano entre barrios emblemáticos como el Carmen y la plaza Alfonso López, fue reduciéndose a orinadero público, zona de descanso y “recuperación” de los lumpen, drogadictos, locas y locos.

Para presentar la exposición pop art “Diomedes Inmortal”, del escritor, fotógrafo y artista, Jacobo Solano Cerchiario, la Alcaldía de Valledupar incluyó –como parte de la celebración del 464 aniversario fundacional de Valledupar, dicha jornada en el Callejón de la Estrella, a partir del miércoles 5 de febrero de 2014. Era prevista para antes pero diversas circunstancias anclaron en ese día para comenzar tan inestimable actividad.

Fue una noche mágica, con creciente calor humano y un sentimiento, de nostalgia y recordación, meciéndose en la brisa silbatina que penetras esas huestes históricas del Valledupar de siempre. El público presente disfrutó una maravillosa cita, en gracia del trabajo artístico de Jacobo, con 18 mensajes, hechos arte, imagen creativa y fulgurante destino en la imaginación creadora de quienes los “ven”.

El conversatorio “Vida y Obra del Cacique”, fue una delicia: Luis Mendoza Sierra, amigo de siempre de Diomedes y autor de “Un muchacho llamado Diomedes”, el recorrido vivencial de Diomedes, desde Carrizal hasta la fama; Joaco Guillén, amigo de amigos, representante y mentor de Diomedes; Óscar Ariza, cuya intervención retumba todavía en la retina almística de quienes asistimos y pese a que, Rafael Oñate Rivero, no aguantó la emoción y partió antes de ser llamado a disertar, todo terminó a lo grande.

El jueves 6, la cita era para los jóvenes, pero fueron más maduros que jóvenes y volvió a encumbrarse la dicha de compartir el ejercicio, creador y creativo, de un artista nuestro, desde el propósito institucional de compartir contenidos, formas y valores, para potenciar nuestra valía cultural, sumado a un público ávido de espacios para reencontrarse con lo que ama, espera y decide y en el caso de la partida final de Diomedes, para avanzar en el duelo colectivo por su viaje sin retorno físico. Otro set de lujo: Sarita Araujo, Joaco Guillén, Julio Oñate Martínez, Elkin Huertas Carrasquilla y un auditorio pletórico de emociones encontradas, con empeño por compartir, aprehender y aprender.

La vida de Diomedes fue una lección permanente de perseverancia. Enfrentó la pobreza con resignación y fuerza interior, promovió un presente menos duro para los suyos y edificó un futuro desde las ganas de defender un proyecto personal, en el cual el único que creyó al principio fue él. Pregonó la valentía para superar deficiencias físicas, carencias emocionales y la falta de estructura pudiente. Angostó la avenida de dificultades, de faltas, desprecios y desaires y un día, cuando se sintió dueño de su destino, erigió su fanaticada como el objetivo único para luchar, vencer y reempezar. Esa fue la sabia que alimentó su vida, aún en medio de adversidades, como la cárcel, tener que huir de la justicia, la enfermedad, la calumnia, el engaño asfixiante de “aliados” y de la persecución interminable de la maldad.

La obra de Diomedes Díaz, es patrimonio de su fanaticada, de quienes admiraron su canto, sus canciones, su ejemplo de coraje y poder desde la nada, solo con la compañía infaltable de la confianza en lo que se es, se hace y se tiene. Lo del Callejón de la Estrella, es apenas el comienzo de un camino cultural que recorremos con entusiasmo, con seguridad en lo nuestro y con ¡mucho gusto! Como diría el cacique del vallenato Diomedes Díaz.

 

Alberto Muñoz Peñaloza


Cosas del Valle
Alberto Muñoz Peñaloza

Alberto Muñoz Peñaloza (Valledupar). Es periodista y abogado. Actualmente desempeña el cargo de director de la Casa de la Cultura de Valledupar y su columna “Cosas del Valle” nos abre una ventana sobre todas esas anécdotas que hacen de Valledupar una ciudad única.

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